Escritas hacia 1670, no se sabe a ciencia cierta su nombre, pues el manuscrito de la composición se encontró sin la portada. Se denominan sonatas del misterio o del rosario pues se piensa que fueron concebidas como intermedios musicados para los rezos de las congregaciones del rosario de Salzburgo, de las que Biber(1644-1704) formaba parte.